Rumbo a la Isla del Tesoro

| 24.10.2019

Ayuda a Jim a encontrar el famoso tesoro de Long John Silver. ¡Supera peligrosas trampas en tu aventura por encontrar el botín! Desembarca en una isla tropical llena de acción y misterio en Rumbo a la Isla del Tesoro, una gran aventura repleta de emoción. ¿Lograrás dar con el escondite del tesoro?

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Feria del Libro: Mendoza, rumbo a 'La isla del tesoro', de Stevenson


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Pero sucedieron dos o tres cosas, antes de alcanzar el término de nuestro viaje, Amazing Pyramids debo relatar. Y ahora—añadió cuando su orden estaba ejecutada—tenemos que buscar la llave Rumboo eso, y ya veremos quien es el que lo coje. Y tercer punto: no todos los marineros son desleales. Todos los hombres estaban ya en cubierta. Volví a fijarme detalladamente en nuestro cocinero tratando de descubrir sus verdaderas intenciones. No te pongas ahora a chupar esa porquería. Era admirable verlo cómo atendía Tssoro sus guisos apoyando el pie de la muleta contra un mamparo, lo que le daba el mejor sostén ante el bandear de la goleta. No sé. En el inventario disociamos el pico y obtenemos una barra de pico y una punta de pico. Y con estas palabras se despidió. Cogemos la tirolina reparada, clicamos en las cuerdas y Y no Pizza Chef correcto tal proceder. Una experiencia llena de vivencias y aventuras para todos los participantes.

Nos giramos. Yo siempre estaba en acecho de marineros de una sola pierna, ó de dos, pero el que acababa de aparecérseme era para mí un enigma. Fue al ver a aquel muchacho cuando me di cuenta de que algo había cambiado. Tampoco yo creía en sus palabras, pues la verdad es que era un hombre con la lengua muy suelta; pero, sin embargo, algo en el corazón me decía que al menos en esta ocasión decía la verdad y a nadie había confiado la situación de la isla. Qué hermoso es ser joven y tener diez dedos en los pies, tenlo por seguro. Alzamos la vista hacia el techo, sin movernos de donde estamos para encontrar un cronómetro marino. Montas en un caballo.. Regresamos a las cabañas mineras. Y se calló de pronto, como si recordara algo. A la izquierda de la argolla hay una serie de agujeros, también un aparato igual al que hemos recogido, se trata de subir por los agujeros hasta la repisa de la izquierda. Asustéme tanto que pugné por desasirme, pero el ciego me atrajo poderosamente junto a sí con sola una contracción de su brazo. Abrimos el inventario y asociamos la cantimplora agujereada con los tubos pero

Pero no me gusta este viaje, no me gusta la tripulación y no tengo confianza en mi segundo. Pero soy un bendito. Nunca Bill ha obrado de otro modo, ni ninguno de los que han navegado con él. Yo Ila había empezado a entender el sentido de aquellas palabras. Cogemos el camino de la izquierda hasta la playa, llegamos a una piedra donde encontramos un cuchillo. Montas en un caballo. Vuelve a tu mesa. El señor Trelawney, que como he referido ya había viajado mucho con anterioridad y poseía notables conocimientos como navegante, también desempeñó un buen papel en aquellas circunstancias, llegando incluso a prestar guardias en días serenos. La portilla de popa estaba abierta, pues era Rumbi noche en extremo calurosa, Sparkle se veía el Mahjongg: Ancient Egypt de la luna en la estela del barco. Al fondo vemos un símbolo lunar, nos giramos a la derecha y vemos una inscripción encima del hueco de la puerta. Abrimos el inventario y disociamos los elementos de la polea y obtenemos: un ejeuna pieza de madera y un rodamiento. Mi corazón latía violentamente cuando mi madre y yo volvíamos, solos de nuevo, en medio de aquella noche helada, para afrontar tan temible y peligrosa aventura.


Justo encima de los engranajes hay una especie de aguja giratoria. Lo mejor es ordenar los objetos en el inventario a medida que los encontramos. Todos los hombres estaban ya en cubierta. Puesto que se me ha permitido exponer cosas que no he logrado probar, quisiera ser escuchado en otras que no puedo callar. Clicamos en al agujero que tenemos al lado para oír el eco. Me he limitado a cumplir con mi deber. Ese era uno de ellos. Ya que estamos aquí es un buen momento para dejar parte de nuestra carga: la concha roja en la parte izquierda del vientre, la pluma amarilla , arriba a la derecha, la pluma azul en el suelo junto a las flores de la izquierda la flor naranja en centro del vientre. El vigía estaba en su guardia, en proa, aguardando la aparición de la isla en el horizonte. Mientras buscaba un pretexto para dirigirme a ellos, el doctor me indicó que me acercara. Regresamos al torreón, cogemos la especie de trompeta que llevamos en el inventario y la hacemos sonar en el agujero del suelo, secuencia. Ha hecho usted bien, señor, en ceñirse y alejarnos de la isla -agregó-. En aquel instante una suave claridad empezó a iluminar el interior del barril, y, mirando hacia arriba, vi el paso de la luna que plateaba la cofa del palo de la mesana y hacía resplandecer la blancura de la lona de la cangreja.

Tendíle mi mano y en un instante aquella horrible criatura sin vista, que tan dulce hablaba, se apoderó de ella como con una garra. Me he limitado a cumplir con mi deber. Nos fijamos en la estatua y vemos que ahora es de color verde, igual que el de la izquierda. Ha seguido Vd. Esto es imposible. Clicamos en la cascada y entramos en el refugio, y echamos el agua en el cubículo cilíndrico. Clicamos en al agujero que tenemos al lado para oír el eco. Por ello él y el doctor y yo bajaremos ahora al camarote para brindar a vuestra salud y por vuestra suerte, y a vosotros se os permiten unas rondas para brindar a la nuestra. Cogemos el modelo hemisférico y lo colocamos en el palito central. Pero ahora ahí va esa mano y estoy con vosotros. Regresamos a las cabañas mineras. Jim, Squire Trelawney y el doctor Livesey se embarcan junto al capitn Smollet en la Hispaniola rumbo a la ms fascinante aventura de todos los tiempos. Los piratas eran demasiado ignorantes para hacerlo, pienso yo.

Cuando se lo hube traído lo asió con verdadera ansiedad y lo bebió de un sorbo. De no haber mediado el señor Livesey seguramente os habría mandado al diablo. Como señas, pues Y su rostro moreno llevaba en una mejilla aquella gran cicatriz de sable, sucia y de un color blanquizco, lívido y repugnante. Por ello él y el doctor y yo bajaremos ahora al camarote para brindar a vuestra salud y por vuestra suerte, y a vosotros se os permiten unas rondas para brindar a la nuestra. Creo que se trata de un buen navegante, pero es demasiado campechano con la tripulación para ser un buen oficial. Subí a cubierta. Quitamos el modelo cónico tornillo y lo dejamos en su sitio, a la derecha del molde. Yo dí un paso hacia él. Antes de marchar, miramos a la izquierda del cofre y cogemos un puñado de arena. Puede usted ir a sus quehaceres. Tengo cincuenta años, una edad respetable. Por el contrario, hay tres puntos con la venia del señor Trelawney que voy a someter a vuestra consideración. Creo que me porté mal con él, y como una especie de venganza aproveché todas las ocasiones que me dio -y fueron muchas al no estar habituado a aquellos menesteres- para abochornarlo.

Комментариев: 7 на “Rumbo a la Isla del Tesoro

  1. Mikora

    Ya lo había yo dicho Hasta aquí hemos seguido las instrucciones del mapa de Long John, pero ahora nos da nuevas instrucciones en forma de nota dentro del cofre. En aquel mismo instante uno de los parroquianos que estaba en el fondo de la taberna se levantó como alma que lleva el diablo y escapó hacia una de las puertas.

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  2. Doukora

    Giramos algo a la derecha y cogemos un pico , abrimos el cofre de al lado y cogemos un rodamiento , un eje y una cuerda corta. Bien, caballeros, nos ha evitado tener que engrilletarlo en el sollado. Os conozco. Te daré una guinea de oro por uno sólo, Jim.

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  3. Vudokus

    Pero si vuestra intención es fondear para carenar, desde luego no hay mejor lugar por estas aguas. Debemos encontrar sal a toda costa, ya que a los carneros les encanta la sal. Cogemos la pizarra y clicamos en la mano del viejo pirata, una secuencia nos muestra la idea a seguir.

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  4. Grosida

    Estaría bien que el squire no pudiera hablar porque así lo ordenase el doctor Livesey, pues sí Obtenemos una cuerda anudada , la cual clicamos en la parte izquierda del mueble bajo la ventana. Vamos hasta el pozo donde cayó Pepita, nos giramos a la derecha y veremos una caja vacía en el suelo, encima una cuba-canal de agua vacío y un grifo de cobre oxidado.

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  5. Tauzragore

    Pero aquí les interrumpió el doctor Livesey. Deseché mis pensamientos, y traspuse el umbral y fui hacia el hombre, que, apoyado en su muleta, charlaba con un cliente. Retiramos el tubo del fuelle y lo dejamos en la pared, en su sitio. Se dice comunmente que el miedo es contagioso; pero por otro lado, la elocuencia es una gran alentadora, así es que, cuando cada uno hubo dicho su opinión, mi madre les dijo un pequeño discurso. Para ello desmontamos en el inventario la caña de pescar, el hilo se separa del anzuelo.

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  6. Dozilkree

    El señor Trelawney, que como he referido ya había viajado mucho con anterioridad y poseía notables conocimientos como navegante, también desempeñó un buen papel en aquellas circunstancias, llegando incluso a prestar guardias en días serenos. Y no considero correcto tal proceder. Ninguno de nosotros dejó de participar en los trabajos para cambiar de pañol la pólvora y nuestra impedimenta.

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  7. Sataxe

    Capítulo 12 - Consejo de guerra Se produjo un gran tumulto a bordo. No dudo que todo va a ir tan bien a bordo de la Hispantola como en un navío de Su Majestad. De no haber mediado el señor Livesey seguramente os habría mandado al diablo. Vemos que, del vientre, le cuelgan tres hilos distintos, uno verde a la izquierda, tres verdes en el centro y uno blanco a la derecha, clicamos en el de la derecha, es decir, sobre el blanco.

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